El Creador
El Creador
En esta obra vemos una mano (mi mano) sosteniendo una bola de cristal de adivinación, que deja ver un universo lleno de galaxias, en primer plano hay una galaxia en espiral que es donde se encuentra nuestro sistema solar, es la Vía Láctea.
La premisa de esta obra es una alegoría a la creación, de cómo nosotros imaginamos para luego materializar lo que nos rodea, viene de la teoría cuántica: las partículas pueden comportarse como ondas o partículas dependiendo de si son o no observadas, esto ha llevado a algunas personas a pensar que la conciencia puede influir en la realidad física a nivel cuántico, algunos interpretan ciertos aspectos de la mecánica cuántica, como la dualidad onda-partícula o el entrelazamiento cuántico, como evidencia o analogías para ideas relacionadas con la manifestación. Sin observador no hay universo, nosotros a través de nuestra conciencia literalmente expandimos nuestro mundo, hacemos visible lo invisible, en definitiva, somos creadores, y es ese también el símbolo de esta obra, una alegoría a la creación artística y a nuestra propia vida.


