Pietá

Pietá

Dentro de las cientos de miles de imágenes del genocidio que está ocurriendo al pueblo Palestino en Gaza, en una cruenta y sádica guerra de exterminio que presenciamos a tiempo real en nuestros celulares, hubo una imagen que captó mi atención profundamente y tuve la necesidad de pintarla por la profunda humanidad y sensibilidad de la escena: Después de un bombardeo Israelí en un edificio residencial, dos hombres recogen un Laud que salvó ileso el ataque, hay una delicadeza tan grande en como estas dos personas se pasan el instrumento, que me emocionó profundamente, porque ellos en ese acto no solo están recuperando un Laud, están salvando la música y por ende están salvando nuestra humanidad de la barbarie, la música como resistencia, como vida, como cultura, como alegría y goce de la vida, ahi esta, ilesa, lista para seguir con su propósito de salvar el mundo y dar esperanza.

El nombre Pietá (Piedad) viene del tema artístico religioso ampliamente representado en el arte Renacentista simboliza el dolor de la Virgen María al sostener en brazos el cadáver de su hijo Jesús cuando desciende de la cruz. De alguna forma, la manera como estos dos hombres sostienen el laud me evoco esa escena de dolor, amor y compasión. Y si, también hace referencia a la falta de piedad y humanidad que hay en el mundo en este momento.

El Laúd

54 mil muertos, 19 mil de ellos niños, otros 13 mil palestinos desaparecidos.

300 mil hogares destruidos por las bombas, 51 millones de toneladas de escombros.

Desde un hogar en ruinas, conjurando a la muerte, el laúd es rescatado

Pequeño, delicado, sensible. El instrumento está intacto, parece un milagro: ha sobrevivido al ataque aéreo.

No olvida que siempre sonó en las fiestas, en los matrimonios, en los conciertos. Y sigue vibrando en los funerales.

Lo tocaban los viejos, estaba en casi todas las casas y lo siguen tañéndolo los hijos y nietos en medio del infierno.

Siguen hoy tocando el laúd para no escuchar el sonido de las bombas, para soportar el dolor, para mantenerse vivos, para no olvidar quiénes son.

Inmaterial, etéreo, eterno: sonido que se burla de la muerte.

De Mesopotamia, cultura madre de Palestina, origen de la escritura y de los símbolos:

Tierra seca surcada de ríos y valles. Allí donde la vida florece contra la ley del desierto. de ahí viene el laúd y su musicalidad sin tiempo.

Ya suena el laúd hace 5 mil años. Lo usaron los curanderos. Al comienzo tenía cuatro cuerdas: fuego, tierra, aire y agua. Y el sonido de cada cuerda podía sanar una dolencia.

«Mi laúd me ha permitido tocar entre amigos que han muerto en el genocidio. Contiene sus almas y son sus voces las que oigo cuando lo toco”

Laúd, oud en árabe, es madera, su materialidad noble. Pero también oud es un conjuro: en las calles de Gaza cuando se dice oud, se dice “regresa”.

Catalina Mena L.